Conservas Ortiz

La historia de Conservas Ortiz se remonta al siglo XIX cuando, tras la muerte de Lázaro Nafarrate en 1850, su hija Higinia Nafarrate contrajo matrimonio con Antonio López de Aréchaga, de cuya relación nace una niña a la que llamaron Petra López de Aréchaga Nafarrate.

Años depués, en 1891 el fundador de Conservas Ortiz, Bernando Ortiz de Zárate, llegó de Álava a Ondarroa con la idea de emprender nuevos negocios. Se casó con Petra López de Aréchaga Nafarrate con quien tuvo a su hijo José.

Bernardo aprendió el oficio gracias a su cuñado y se inició en el mundo conservero. Se dedicaba a comprar a pescadores de bajura de la Anchoa y del Bonito del Norte en los muelles y, con las posibilidades que ofrecía el escabeche y los barriles de madera, el conservero vendía los pescados al día siguiente por todo el norte de Castilla.

Ideó y creó un sistema de fábricas itinerantes que sólo trabajaban durante la costera con el objetivo de sacarle el máximo rendimiento a su empresa.

El presente

Conservas Ortiz respeta la tradición; respeta la costera según las mareas y la compra exclusiva de bonito del norte pescado con caña uno a uno. Por eso, el cuidado del pescado que utilizamos es distintivo de calidad.
La elaboración de las conservas de primera calidad se manifiesta hasta en el cuidado de su presentación “de toda la vida”.